Es que soy… ¡VETADO!
2012/07/11, 05:43
Precepto incluido desde la primera versión de la regla del UNO. Admitir que somos algo es lo que nos impide cambiar si así lo queremos. Creo que se merece un recordatorio por la cantidad de mensajes que piden ayuda para cambiar pero comienzan diciendo ‘es que soy…‘.
Es que soy…
- tímido.
- simpático.
- tonto.
- introvertido.
- promiscuo.
- …
¿Quién soy?
En sí, no soy nadie. Pero los demás me califican según cómo ellos piensan que debería ser. Lo llaman personalidad. Creo que es una simplificación humana a lo que nosotros podemos comprender, estadísticas.
Comentaba recientemente la campana de Gauss. Si estamos por el centro, somos como la mayoría, lo normal. Si nos salimos de la media, ya tenemos un calificativo asignado.

Pero quien realmente soy lo he definido como lo que no tiene causa ni objetivo en mi, en sí, lo que realmente me gusta. En mi caso por ejemplo, me gusta conducir, desde siempre, no sé por qué, no tiene un para qué.
Ser no es bueno ni malo
El problema surge primero cuando aceptamos lo que los demás dicen que somos.
El verdadero problema es cuando eso nos hace sentirnos mal. Creemos que deberíamos ser diferentes pero ya hemos asumido que somos así.
Ser no es bueno ni malo. Lo malo es sentirse mal por ser.

El cambio es posible
Por supuesto, hay ejemplos. Pero nosotros mismos somos un ejemplo. Ahora somos diferentes a como fuimos hace tiempo, pero no lo vemos porque nos solemos concentrar en lo que nos frustra.
Realmente no sé si somos como tenemos que ser y simplemente deberíamos aceptarlo sin que eso nos dañara. Pero para los que quieran cambiar, parece plausible.
Claves para el cambio
Resumiendo las ideas de la regla del UNO.
- Sentir querer el cambio por uno mismo.
- Dejar de preguntar ¿qué hago?.
El verdadero cambio viene cuando no necesitamos preguntar cómo hacerlo, simplemente ya lo hicimos. El cambio no hay que pregonarlo, hay que sentirlo. El cambio es sentido y personal, cuando realmente cambiamos no necesitamos que nadie más nos lo diga.
La fábula
Me hablaban de un libro que cuenta la historia de un águila que nació con unas gallinas. Le decían que era una gallina y que no podía volar. Pero se sentía diferente. Y en contra de todos, aprendió a volar. Pero cuando se juntó con las demás águilas, éstas no le aceptaron como tal por su falta de habilidad en su autodidáctico vuelo.







