Los sentimientos no son buenos ni malos, sino necesarios
2012/07/15, 05:59
Cambio: Mal Bien Motivación Autoestima
Los sentimientos no son buenos ni malos, sino necesarios. Lo malo es sentirse mal por sentirlos.

Cómo se supone que debemos ser
Cómo se supone que debemos ser, pensar, hacer y sentir.
Vivimos en una época superprotectora. En cuanto nos ocurren acontecimientos fuera de la supuesta vida normal que todos deberíamos vivir o en cuanto nos sentimos algo tristes en seguida nos recomiendan ir a un psicólogo. Si un niño es hiperactivo lo medican para ralentizarlo. Se recurre a la medicación muy a menudo para regular funcionalidades corporales que ni comprendemos.
Por nuestro propio bien, nos quieren cambiar para que no lo pasemos mal. Pero entonces dejamos de vivir nuestra propia vida. Dejamos de aprender lo que teníamos que aprender. Nos volvemos dependientes de aquello que dicen que nos ayudó, perdemos nuestra capacidad de encontrar el verdadero poder que todos tenemos para superar los momentos malos y disfrutar los buenos.
El intervencionismo humano puede ser lo que extinga nuestra especie. Como los cánones de belleza, nos hemos creado un canon de humano, características corporales y capacidades intelectuales. Queremos que las futuras generaciones sean mejores, dentro de la normalidad y de lo que consideramos nosotros qué es mejor. Queremos hacer trampa a la naturaleza; ahora usamos drogas, quién sabe si en un futuro la genética nos tentará con programar cómo queremos que nuestros hijos sean como en la película Gattaca.
Defiendo que los humanos no conocemos qué es eso de la perfección, y querer ser mejores es intentar acercarnos a ella, luego realmente no sabemos qué es eso de ser mejores.Las personas realmente extraordinarias mantienen la dificultad histórica a surgir por el control a lo que deberían ser, en lugar de dejarles ser lo que realmente son. Ahora la ciencia parece que es su enemigo como lo fue la religión.
Y en realidad, no hay que tener nada especial para ser extraordinarios. Todos ya lo somos. La diferencia es la confianza en nosotros mismos. Esa confianza que nos hace ir a la derecha cuando todos nos dicen que tenemos que ir a la izquierda. Confianza en que tenemos razón en contra de lo establecido. Confianza en avanzar hacia donde nadie ha ido. Confianza en asumir las consecuencias de si nos equivocamos. Figuras que se me vienen a la cabeza… Colón, Galileo Galilei, Einstein o Steve Jobs.
La primera vez
Una de las ideas de la regla del UNO, la primera vez que hacemos algo aprendemos.
Pero además, sentimos por primera vez. La primera vez que hacemos algo es la primera vez que sentimos lo que sentimos. Si lo consideramos bueno, perseguiremos esa sensación. Si lo consideramos malo, huiremos de ella.
Ejemplo personal. Tradicionalmente se me ha considerado muy inteligente porque sacaba buenas notas. Huyo de ese estigma y defiendo la igualdad de potencial intelectual de todos. Pero tuve suerte en ese sentido, porque mi primer recuerdo de hacer los deberes y exámenes fueron buenos, me alabaron, me sentí bien. Era un niño que no sabía qué había hecho, porque simplemente era lo que me habían dicho que hiciera, ni siquiera sabía que era eso de las notas, pero me sentí bien de que los demás se sintieran bien conmigo. Desde entonces, sacaba buenas notas por el recuerdo de aquello. Error básico, porque vivía mi vida esperando algo de los demás. Esto estalló cuando ya no quería estudiar, no sabía por qué. Simplemente era porque la motivación para hacerlo no era la adecuada.
Como este ejemplo, leo muchos casos, sobre todo en relaciones personales. Personas que buscan mantener continuamente la pasión, obsesionados en ese recuerdo de lo que sintieron, que viven frustrados sin comprender que esos sentimientos intensos ya no estén. Cuando simplemente lo que pasa es que todo evoluciona, no puede ser siempre igual.
Pero nuestra memoria es finita. Es posible que no nos acordemos de alguna primera vez, pero eso genere sentimientos actualmente de manías o miedos. ¿Es necesario saber esa primera vez para superarlo? Puede que nos sirva como alivio por nuestra necesidad de buscar una causa a todo, pero no creo que sea necesario para superarlo. Sería una causa en el pasado, algo que no podemos cambiar. Sólo podemos trabajar en el presente, asumir los que sentimos y cómo queremos gestionarlos.
Los sentimientos son necesarios
Sin ellos, no tendríamos motivación ni para vivir.
¿Cómo sabría qué quiero hacer si eso no me generara ningún sentimiento? Si algo me gusta, me hace sentir bien, lo intentaré hacer. Si no, intentaré no tener que hacerlo. Si algo me asusta, huiré o lucharé (o me quedaré paralizado).
Toda acción tiene su reacción. En este caso las acciones son los sentimientos. Las reacciones son nuestras respuestas a esos sentimientos.
Por lo que he leído y por experiencia personal, muchas veces nos frustramos por no sentir. En sí, también es un sentimiento. Creo que si en ese momento no sentimos, es por algo, quizá otra persona necesite nuestro apoyo desde un punto de vista neutral, quizá es una forma de decirnos la vida que nos estamos aburriendo… Cada uno lo puede interpretar como mejor crea.
Creo que todo viene de la exaltación a la pasión, creemos que continuamente tenemos que sentir intensamente, todo. Incluso hay tests y cursos o terapias para buscar esa nuestra pasión. Los sentimientos tienen intensidad, y nos creemos que si esa intensidad no es máxima continuamente es que no sentimos. Cualquier técnica externa para buscar nuestra pasión puede dar falsas ilusiones, de donde caer es más duro aún.
Las consecuencias sí son buenas o malas
Si los sentimientos no son buenos o malos… ¿podemos hacer lo que queramos?
No lo veo así. La experiencia es la que nos da la sabiduría de diferenciar finalmente qué sentimientos nos llevan por un camino bueno o malo.
Aquí sólo puedo abogar por la experiencia miles de años de civilización. Apoyo los sentimientos generalmente llamados buenos (amor, compasión, felicidad, esperanza) son los que tienden a guiar el camino bueno. Los malos, necesarios, pero como motivadores nos hacen tender a un camino más duro (envidia, ira, venganza, engaño, prepotencia…)
El miedo es otro gran sentimiento motivador. Sin él, no seríamos capaces de luchar por nosotros mismos. No es fácil y nadie más que nosotros lo puede hacer. Lo que realmente nos hace más fuertes, es superar el miedo motivado por uno de los sentimientos buenos.







